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1. Modo simple de streaming mutuo desde dúas salas de actuación afastadas (en dúas cidades distintas, ou salas distintas, pero ao mesmo tempo):Logo de ser procesada a información desta sala, emítese mediante streaming na sala B, lugar 2. O público na rede poderá acceder a ver o que ocorre nesta sala accedendo ao streaming 1. De forma análoga, o captado nesta sala emítese mediante streaming na sala A. O público exterior poderá ver o que ocorre nesta sala accedendo a streaming 2. As consecuencias técnicas deste xeito de operar son evidentes: LATENCIA: Retardo na información que os públicos e actores de cada sala perciben da outra coa consecuente distorsión temporal. LABIRINTO: Xogo de espellos en cada unha das dúas pantallas de proxección ao establecerse “circuítos pechados”. PAISAXE: Capacidade de interacción coa sombra e a iluminación e/ou son para crear volumes espaciais, sonoros….
2. Modo simple de streaming nunha mesma sala coa división do espazo en: lugar 1, público e lugar 2.
Como gran vantaxe neste modo de operar está a posibilidade de concretar a montaxe final nun só espacio, co aforro en medios que isto leva. Deste xeito tamén cabería a posibilidade de interacción directa do público coas bailarinas e tamén co propio streaming. O público asistente non poderá, con todo, ter unha visión global do que está ocorrendo en escena, pérdese a latencia, e obviamente a utilización do streaming serve só a un público internauta, mentres que a pública testemuña non atopará diferenza entre este modo de operar e un circuíto pechado O público internauta ou ausente (que poida seguir o desenvolvemento da escena desde unha sala adxacente) será capaz de visualizar de modo complexo o retransmitido grazas a unha pantalla dividida. 3. Modo simple de streaming para actuación simultánea en sala (lugar 1) e rúa (doutra cidade afastada) Neste caso, para o bo desenvolvemento dos conceptos, fanse necesarias varias retroproyecciones para compaxinar a información que chega desde o lugar 2 (moi afastado do 1 e con outra contextualidad moi diferente) co captado directamente na sala do lugar 1. Na pantalla web que vería o público e o actor do Lugar 2 sería o mesmo que vise o público a través da rede (el estaría ausente desta visión) mentres que o retransmitido no lugar 1 incluiría á bailarina 1 e á bailarina 2.
VERSIÓN EN CASTELLANO: MOTIVOS DE SOLICITUD DE INCLUSIÓN EN EL PROGRAMA ARTISTAS EN RESIDENCIA. 1. Disposición de espacio para el buen desarrollo del proyecto que a continuidad se detalla. 2. Posibilidad de percepción de una ayuda que permita parcialmente la adquisición de elementos técnicos imprescindibles de cara tanto a los ensayos como a las futuras representaciones. 3. Mayor capacidad de experimentación al quedar incorporado el proyecto dentro de un programa oficial. 4. Mejores oportunidades de colaboración con otros profesionales. 5. Viabilidad a la hora de realizar una puesta en escena final con público. OBJETIVOS: Puesta en escena del proyecto. Servir de primer proyecto para el desarrollo de una compañía (Inaudita.orgIS “Mi país es el territorio de mi sombra” se plantea como una práctica performativa en la que la metodología de trabajo sería un laboratorio experimental. La investigación escénica parte de una propuesta de imbricación de diferentes lenguajes y medios, en la que cada componente del equipo e invitados[15] aportaría sus conocimientos y labor para la puesta en movimiento de un trabajo de creación, previamente apuntado dramatúrgicamente (en cuanto a las líneas principales de actuación, presupuestos conceptuales y técnicas expresivas).
Partiendo de una visión expandida de la escena el objetivo sería vertebrar en simbiosis los recursos de la danza y del teatro con soportes tecnológicos desde una perspectiva expresiva, tales como el vídeo en tiempo real, streaming, y flash interactivo, dentro de un proceso explorador de nuevas dimensiones para la situación escénica, capacitador para la reflexión y la lectura no-lineal que derive hacia la interacción entre los conceptos que se pretenden presentar y los niveles poéticos de representación. Como premisa dramatúrgica[16] se establecen dos espacios separados y alejados uno del otro en los que cada actriz-bailarina actúa de manera independiente pero interpretando al tiempo la misma estructura compositiva [17]. La conexión y el diálogo entre ambas se realiza a través de una interfaz, pantalla que funciona como ventana intercomunicadora entre los dos espacios. Si llamáramos A y B a las dos actrices, A ocuparía el lugar de representación[18] 1 y en él se proyectaría lo que en ese mismo instante ocurre en el lugar 2, mientras que B ocuparía el lugar de representación 2 y en él se proyectaría lo que en ese mismo instante ocurre en 1. Para aplicar este método se hará necesaria la puesta en marcha de un doble streaming (o en su defecto video-conferencia) entre ambos lugares. Dependiendo de dónde y cómo se hallen, el retraso temporal o latencia entre las acciones (real y retransmitida) también variará en función de su distancia (cercano a los 6 segundos si ambas actrices llevaran a cabo el proyecto en ciudades distintas, o apenas inexistente si finalmente se realizara en salas contiguas o una única sala preparada a tal efecto)[19], todo lo cual ha de apoyar la práctica performativa además de circundar necesariamente en la poética del paisaje de la complejidad[20]. La importancia del streaming[21] en el proyecto es fundamental, pues no hay otro modo mejor para el desarrollo del concepto de realidades identitarias visibles y comunicadas pero distantes e impenetrables de un lado a otro de la pantalla en la interacción. También es necesario que podamos comprender la pantalla (la interfaz) como realidad exportable al espacio telemático, capaz de existir por sí misma más allá de la escena y con facultad de ser observada desde cualquier punto del planeta con conexión a internet, a través de infinitas ventanas en la Red de Redes interactiva e hiperdimensionada de la World Wide Web, mientras que la realidad que en escena acontece y se presenta, tanto en el espacio A como en el B, sólo puede ser experienciada en directo por los espectadores testigos correspondientes, ya sea los del lugar 1 o los del lugar 2[22], visibles en determinados momentos por los espectadores internautas. De cara a un diseño de montaje definitivo, se habría de tener en cuenta además que las emisiones pudieran realizarse utilizando la transmutación y la interactividad como modos de manipular el lugar, de añadir complicidad y trasgresión estética a las interpretaciones, obligando a cada actriz a relacionarse no sólo con su compañera sino también con su propia sombra (proyección de lo autograbado desde la memoria sensorial). Los softwares empleados para estas manipulaciones sería flash (Macromedia flash y Flashserver), y las interacciones en 3D[23] se llevarían a cabo mediante programas como Pure Date o Max Jitter. DESARROLLO DE CONCEPTOS La reivindicación del lugar: En los espacios propiamente contemporáneos, entendidos como lugares practicados, como cruces en movimiento, abunda la confluencia anónima, los no-lugares, como los define Marc Augé, en referencia a espacios donde no hay expresión de identidad, relación o historia, conceptos que tradicionalmente constituyen un lugar. Si ponemos estos no-lugares fuera del alcance de la onda expansiva del vacío que anula toda individualidad, serían aquellos en los que por una u otra causa la extensión de la identidad encontraría forma de asentarse. Y en ellos no entrarían en juego sus dimensiones sino la falta de interés o la resistencia a ser asimilados. El espacio como práctica de los lugares y no del lugar procede de múltiples emplazamientos posibilitadores de la coexistencia. En cierta medida, la supuesta visibilidad sensorial, es la que confiere naturaleza identitaria a los lugares, la posibilidad de caminarlos, de pisarlos, expresar dentro de ellos las emociones, para que a su vez puedan ser sentidas por otros. La danza, entendida como un recorrido corporal y sensorial del lugar, convierte a este precisamente en un espacio diferencial, provisto de la personalidad y los sentimientos de quien lo recorre y de quienes antes lo recorrieron, cargado de fuerza significadora y sintetizadora, que jamás podrá ser absorbido por la antítesis de la indiferencia aniquiladora de sentido. Es más, es la danza una forma de convertir un no-lugar en lugar, de cambiar el paradigma de lo transitorio por el de la observación y el detenimiento, el ser aislado por el ser compartido. El poético instante: Más allá de disquisicones sobre cómo ha de presentase cada uno de los dos personajes-lugares que configuren el trabajo dramatúrgico, la clave del devenir ha de ser el propio instante (la realidad del instante, el tiempo como motor del impulso vital, de acuerdo con la filosofía bergsoniana[24]). Es la intimidad corporal la encargada de plasmar los fragmentos de la vida, la que aprehendiendo la realidad en bloque da volumen al momento presente. «Hay gente que no tiene futuro / a ellos sólo les queda resistir / hay gente que se quedó sin pasado / ellos sólo saben huir/ Yo no huyo /no resisto /por esto no tengo futuro / por esto no tengo pasado/»[25]. Pero entre un instante (el de una de las actrices) y el otro (el de la segunda actriz) persiste el intervalo, es inevitable que las conversaciones corporales entre ambas ocurran de forma discontinua. He ahí la paradoja y la aparente contradicción escénica que fuerza a deconstruir el tiempo, para que finalmente sea posible la asimilación del Instante aislado. Esta trasmutación del presente no hace sino ahondar en La poética del espacio[26] al dejar al azar una de las dimensiones que lo hacen asimilable (tal y como sucede el espacio virtual). El reconocimiento de la sombra: Para reconocernos hemos de vernos en un espejo, pero ¿qué ocurriría si este espejo no existiera o el que tenemos nos alejara de la impresión de nosotros mismos? En Elogio de la sombra, Borges parece querer advertirnos sobre nuestra propia ceguera, y la incapacidad de reconocernos hasta el momento mismo de la muerte. En Elogio de la sombra, un ensayo de Tanizaki, y basándose en la arquitectura popular japonesa, ensalza la sombra como metáfora del profundo transfondo que habita en los objetos y en consecuencia en nosotros mismos. Para ambos autores, es la sombra la que matiza sensorialmente la identidad, tanto corporal como externa. A fin de cuentas, somos nuestra sombra, somos lo que su inapariencia es capaz de abarcar. También el visitante nos reconocería a través de ella, de los rastros que deja nuestra permanencia. Mientras estuvimos asentados en un lugar, nuestra sombra matizó los reflejos, infirió volumen al aire y muros del territorio habitado. «Somos dueños del suelo que pisamos/ en este instante/ en este lugar/ mi sombra ocupa una dimensión que me pertenece y le pertenezco»[27]. La sombra también infiere autenticidad, en contraste con el falso brillo de las realidades iluminadas, sobrepasadas por la radiación del puro análisis. Es la sombra que se ajusta a los perfiles y los pliegues la que deja ver los contrastes de los acontecimientos pasajeros. Ella no será igual en una parte que en otra, en el lugar 1 al lugar 2. Quien acaba de llegar no tiene sombra, quien lleva mucho tiempo establecido allí ha ensombrecido todo el espacio y ha anulado unas con otras todas las sombras. La frontera, un espacio mental crítico: Al dejar en el espectador la compleja operación imaginaria de la interpretación, él interviene de manera explícita en el proceso mental de la creación en escena pudiendo detener su mirada en tal o cual instante, desafiando la máxima de Paul Virilio de que es la velocidad la dimensión primera. Según palabras de J.L. Brea[28] aplicadas a la comunicación: Pensar es percibir la duración. ¿Pero dónde se sitúa el pensamiento de frontera, aquel que no admite pertenecer a un lugar? En la obra de Pina Bausch la devastación de los cimientos desaparece también en el suelo de las certezas más sagradas. De forma abstracta y expresionista la frontera ocupa el lugar de los lugares, hace de ellos un espacio crítico de representación, donde los cuerpos sobrepasan la experiencia desde su voluntad de experimentación. «Yo di la orden, me vi obligado a darla/ tú no puedes estar ahí donde estás/ desde aquí te siento/ y no debo sentirte/ no debiera/ bastaría con que desaparecieras para que me olvidara de lo que va a suceder/». El exilio de la ocupación: De la misma manera que un sitio arqueológico no puede ser totalmente comprendido sin comprender antes cómo fue creado (usando la terminología de Lewis Binford), pues en los factores primigenios de ocupación hubo traslaciones culturales provenientes de una emigración antecedente, así es como debemos entender que en el exilio, el país al que llega el exiliado es ocupado por este, no ya como refugiado sino como creador de sociedad y de hábitat. Las maletas del exiliado pueden estar vacías, pero no así su espíritu, sus vivencias, su viva memoria creadora de trazos. La danza del exilio es toda aquella que se presenta desnuda, que nos muestra de modo transparente el lugar y la historia de quien vive, y que finalmente ocupa con su intimidad las sombras de otros, que aún sin reconocerlo, también fueron alguna vez exiliados. El exiliado para ocupar tiende su mano al extraño (siendo a su vez él mismo extraño para el otro). APUNTES DRAMATÚRGICOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE ESCENAS a partir de los primeros ensayos. 1. ¿Somos dueños o esclavos del suelo que pisamos? A. Mi sombra ocupa una dimensión que me pertenece, soy consciente de la influencia de mis palabras y mis actos, de la dimensión de mi sombra. Cada vez que piso suelo tomo posesión de él. Cuanto más alto subo, mi sombra es mayor. (Elemento escénico: escalera) B. Soy esclavo del lugar en el que se haya mi sombra, ella actúa como cuerda invisible que me ata al lugar. Cada vez que intento escapar de mi propia sombra ella se rebela, me devuelve al territorio de origen, en el cual estoy obligado a vivir. (Elemento escénico: cascabeles en los pies). 2. Me dejo vivir. ¿Cómo son mis sueños? La huída. A. Mi mirada no tiene horizonte. Vivo aquí y esto ni es causa ni consecuencia. La tragedia de ser se revela profunda. No hay pereza de existir, hay cansancio de porvenir. El sentido de la condena empuja a la reacción. Coloco mis esperanzas en la magia de la huída. (Agua) B. Nadie gobierna el mundo. Estar arriba o abajo es circunstancial. El poder no existe, es una entelequia. Soy una unidad al servicio del privilegio. Si de mi vida dependen otros, entonces tengo poder. Aplico el poder incluso con mi silencio y la ausencia de sueños más allá de mis fronteras. (Tierra) 3. Ese lugar común inexistente. A. No puedo evitar ver lo que más allá ocurre. También a mi territorio llegan imágenes del otro lado. Ellas avivan mi esperanza y a la vez me derrumban, me consumen de impotencia. Me hacen ser conscientes de las dimensiones de la cárcel en la que me encuentro. De la dificultad de salir. Me relaciono con quienes me buscan desde el otro lado de la pantalla. B. Soy emisor de las imágenes que en el otro lado se reciben. No soy consciente de su capacidad de inmersión, de la reacción que causan. La frivolidad con la que devoro tiene una proyección que desconozco y de la que no me responsabilizo. Ejemplos de actuación: 1. Modo simple de streaming mutuo desde dos salas de actuación alejadas (en dos ciudades distintas, o salas distintas, pero al mismo tiempo):Después de ser procesada la información de esta sala, se emite mediante streaming en la sala B, lugar 2. El público en la red podrá acceder a ver lo que ocurre en esta sala accediendo al streaming 1. e forma análoga, lo captado en esta sala se emite mediante streaming en la sala A. El público exterior podrá ver lo que ocurre en esta sala accediendo a streaming 2. Las consecuencias técnicas de este modo de operar son evidentes: LATENCIA: Retardo en la información que los públicos y actores de cada sala perciben de la otra con la consiguiente distorsión temporal. LABERINTO: Juego de espejos en cada una de las dos pantallas de proyección al establecerse “circuitos cerrados”. PAISAJE: Capacidad de interacción con la sombra y la iluminación y/o sonido para crear volúmenes espaciales, sonoros…. 2. Modo simple de streaming en una misma sala con la división del espacio en: lugar 1, público y lugar 2. Como gran ventaja en este modo de operar está la posibilidad de concretar el montaje final en un solo espacio, con el ahorro en medios que esto conlleva. De esta manera también cabría la posibilidad de interacción directa del público con las bailarinas y también con el propio streaming. El público asistente no podrá, sin embargo, tener una visión global de lo que está ocurriendo en escena, se pierde la latencia, y obviamente la utilización del streaming sirve sólo a un público internauta, mientras que el público testigo no encontrará diferencia entre este modo de operar y un circuito cerrado. El público internauta o ausente (que pueda seguir el desarrollo de la escena desde una sala adyacente) será capaz de visualizar de modo complejo lo retransmitido gracias a una pantalla dividida. 3. Modo simple de streaming para actuación simultánea en sala (lugar 1) y calle (de otra ciudad alejada) En este caso, para el buen desarrollo de los conceptos, se hacen necesarias varias retroproyecciones para compaginar la información que llega desde el lugar 2 (muy alejado del 1 y con otra contextualidad muy diferente) con lo captado directamente en la sala del lugar 1. En la pantalla web que vería el público y el actor del Lugar 2 sería lo mismo que viera el público a través de la red (él estaría ausente de esta visión) mientras que lo retransmitido en el lugar 1 incluiría a la bailarina 1 y a la bailarina 2.